Patricio Martínez y Joana Cornudella

“Si la arquitectura crea problemas más que solucionarlos y no está al servicio de mejorar dia a dia el entorno construido, para nosotros no tiene ningún sentido.”

Se definen, con la mayor de sus intenciones, como una empresa de arquitectura, y valores como la honestidad, el equipo y la investigación crean su sello de identidad. Fundada en 2006, PMMT no ha hecho más que defender con garras y dientes su voluntad por hacer del mundo un lugar mejor, basándose en la búsqueda de la eficiencia y la concepción de una arquitectura basada en la innovación.

Nos gustaría empezar por lo que define PMMT.

“Es una buena pregunta…PMMT es una empresa de arquitectura, no un despacho ni un taller. Nosotros creemos que la arquitectura es un medio para resolver problemas, no es una profesión en la que yo como arquitecto me explico, me represento o me hago mi propio curriculum. Creemos que nuestro papel es dar respuesta a los problemas que existen a día de hoy. Yo creo que una de las cosas más importantes y que nos identifica es la apuesta por la innovación. Nuestro orígen es el sector sanitario y nos dimos cuenta que es un sector donde hay poca innovación, entendida como la búsqueda por la solución de problemas de gran impacto. Este modelo nos llevó a plantear un despacho que no seguía los cánones típicos de un despacho de arquitectura, en el que la innovación se produce durante un proyecto, sino que nos dimos cuenta que si queríamos solucionar problemas de un impacto real teníamos que separarlas del proceso productivo y generar un departamento de investigación capaz de tener un campo de acceso universal. Esa búsqueda de la innovación como metodología para mejorar el mundo o nuestro entorno es lo que yo creo que nos diferencia. Esa apuesta por encontrar soluciones a problemas generales y sociales más que puramente arquitectónicos.”

¿Cómo habéis aprovechado la crisis como una oportunidad para reinventaros?

“Mira, cuando montamos el despacho, Maximià y yo, ya desde el principio queríamos de alguna manera aportar cosas pero, en esto de la innovación hemos ido evolucionando porque nadie nos enseñó en la escuela cómo hacerlo. Nos enseñaron a ser creativos y a ser capaces de resolver problemas pero no nos hablaban de innovación. De hecho, al principio pensábamos que la innovación tenía más que ver con una persona que con un proceso y luego, a lo largo del tiempo, nos hemos dado cuenta de que no, la innovación es un protocolo del que tienes que estar absolutamente convencido que quieres implantarlo en tu empresa e invertir en él. Cuando llegó la crisis nos dimos cuenta que en el sector de la salud podíamos desarrollarnos y aportar algo nuevo ya que no había demasiada competencia ni se había apostado en innovación, así que, en lugar de hacernos pequeños, apostamos fuerte y generamos un departamento de innovación. Los primeros 3 años fueron duros, antes de que la rueda funcionara, pero nuestro valor fue aguantar durante una serie de años convencidos de que teníamos que jugárnosla y apostar por un modelo que no era del sector, algo que suponía un riesgo aún mayor.”

“El cambio forma parte de nuestro ADN.”

Ahora nos gustaría saber un poco sobre la organización del equipo. ¿Cómo se materializa toda esta innovación y cómo se transmiten todos estos valores en una estructura tan transversal como la vuestra?

“Mira, en el despacho, como ves, estamos todos organizados en una planta libre todos mezclados, los de producción, innovación, desarrollo, negocio, comunicación, etc. Para que esto funcione esto es el 40% del despacho y el otro 60 son espacios de soporte donde tenemos distintos tipos de salas de reuniones, una sala de brainstorming, una sala de silencio, varias salas de formación, etc. Por otro lado nosotros no tenemos un departamento de innovación y otro de producción separados como tal sino que la investigación se va haciendo desde el propio equipo, donde todos vamos participando gradualmente dependiendo del tipo de proyectos que tengamos entre manos. Además, algo muy importante que hacemos para aprovechar las capacidades y talentos de todo el mundo es utilizar la inteligencia colectiva, con la que pedimos que todo el equipo dedique una o dos horas a la semana a opinar sobre una serie de preguntas que tenemos colgadas en el despacho centradas en mejorar distintos puntos internos del despacho. De este modo conseguimos que todos puedan aportar su granito de arena y ofrezcan sus puntos de vista o propuestas de mejora.”

Lo más importante para que la innovación sobreviva es que exista un feedback.”

Me gustaría sacar a la luz el tema de los Friendly Materials. ¿Cómo habéis conseguido envolver los proyectos y los clientes en este concepto?

“Pues justamente Friendly Materials ha sido uno de los proyectos más importantes en innovación durante estos últimos años. Esto surgió de la pregunta: “¿Qué influencia tiene en la salud de las personas los materiales que elijamos para un espacio?” A partir de aquí, lo primero que hicimos fue buscar si alguien la estaba contestando y vimos que nadie lo hacía con el nivel de profundidad que nosotros necesitábamos así que cogimos nosotros los materiales y los empezamos a analizar químicamente, como cualquier certificadora, para después calcular el nivel y el porcentaje saludable que tiene cada uno de ellos y traducirlo a un lenguaje sencillo para todo el mundo. Finalmente en línea con nuestro valor de hacer un mundo mejor, decidimos generar una web abierta en la que evaluamos un listado de materiales y los vamos puntuando para que sirvan como referencia para que cualquier arquitecto pueda compararlos y elija el mejor.”

Relacionado con todo este proyecto de Friendly Materials, ¿cómo se organizan vuestros equipos para hacer una adecuada selección de los materiales a cada proyecto? ¿Seguís algún parámetro establecido?

“Mira nosotros como criterio intentamos siempre escoger aquellos materiales que tengan mejor respuesta a la salud, por lo que normalmente seleccionamos los que estén en la web de Friendly Materials para garantizar que todos son buenos. Si esta decisión no afecta al precio final, se hace por defecto por parte de todos los equipos que lleven algún proyecto, y si por lo contrario, el cambio a una gama superior implica alguna variación se le explica al cliente para que pueda valorarlo de forma objetiva.”

Con todos estos logros a vuestras espaldas y vuestra voluntad por manteneros en el filo de la innovación, ¿cómo veis el futuro de PMMT?

“Mira yo te diría que de aquí a 5 o 10 años no sabría decirte exactamente qué seremos pero sí qué queremos ser porque, como te decía en un principio, uno de nuestros valores es el estar abiertos al cambio por lo que, al final, seremos el tipo de empresa que tengamos que ser para cumplir con los objetivos matrices. Entonces, ahora a priori, te diría que una de las cosas con las que estamos metidos de pleno es en ver cómo podemos mejorar la calidad y la respuesta de diseño y de proyecto en la arquitectura a través de la tecnología. Nosotros creemos que la tecnología puede aportar muchísimas cosas más como la capacidad de diseñar mejor, reducir el “error humano” y permitir explicar mejor a nuestros clientes o usuarios aquello que van a tener. Por esto uno de nuestros retos en los próximos años es introducir de forma brutal la tecnología en el desarrollo de nuestra profesión para intentar generar un producto mejor.”

“La arquitectura tiene una gran capacidad para cambiar la vida de las personas; no hay que frivolizar con ella.”

Bueno Joana, nos han contado que tu has llevado el proyecto del Centro de Salud Amposta y nos gustaría que nos hablaras un poco sobre él. Cuéntanos cómo surgió el encargo y cómo fue su proceso de materialización…

“Bueno el proyecto para el nuevo Centro de Asistencia Primaria de Amposta surge de un encargo público, nos presentamos a ese concurso y lo ganamos. El proceso habitual de diseño en este tipo de edificios es en colaboración con la administración tanto con infraestructuras como con el usuario final que te da unas directrices sobre qué necesidades tienen. Lo que nosotros hacemos normalmente es, en estas reuniones iniciales, recogemos todas las inquietudes particulares para este centro e intentamos plasmarlas todas en el diseño del edificio. En este caso, se trataba de un caso un poco peculiar porque era un Centro de Asistencia ubicado en un espacio un tanto desestructurado, en los límites de la población. Con esto sobre la mesa, propusimos hacer un pequeño cambio de zonas públicas para poder levantar un edificio y conseguir organizar esa parte de ciudad dándole una nueva vida. Además buscábamos que el centro llegara a integrarse bastante con su entorno y conectara con esa parte más de ciudad, de vivienda, con esos tonos tierra, etc. Al final, buscando ese tipo de colores nos fuimos mucho hacia materiales como la cerámica y después de hacer muchas pruebas, acabamos con un edificio de obra vista y celosía cerámica.

En todo momento hemos buscado el confort del usuario, tanto del profesional como del paciente.”

Nos ha comentado antes Patricio vuestra organización a la hora de establecer una selección de materiales, en relación con los Friendly Materials pero, ¿podrías hablarnos más concretamente cómo se han decidido en este proyecto?

“En los interiores del CAP Amposta, la forma de escoger los materiales fue un poco particular porque nosotros siempre intentamos darle una pequeña vuelta a los materiales, pero en realidad CatSalut ya tiene habitualmente una serie de materiales con los que suele trabajar así que intentamos jugar con esa paleta que nos dieron y generar pequeños cambios en los interiores para salir un poco de una línea de producción de centros exactamente iguales.”

¿Cómo definirías este proyecto en pocas palabras? ¿Qué era lo más importante que queríais conseguir con él?

“Al final es un proyecto bastante pequeño y con este diseño, después de darle muchas vueltas, tanto al exterior como al interior, lo que acabábamos buscando nosotros era la comodidad del paciente y transmitir la calidez del material con el que diseñamos el edificio.”

Por último ya, y como inquietud general, ¿habéis hecho en  alguno de vuestros proyectos algún tipo de acercamiento al usuario final para saber si esos espacios realmente han contribuido en mejorar sus vidas?

“Realmente depende del proyecto y del entorno en el que nos movamos en cada caso, en obra público por ejemplo las directrices están muy marcadas y definidas y no tienes tanto este contacto final con el paciente o usuario, pero en otros casos hemos tenido experiencias muy enriquecedoras como en el Nou hospital evangèlic, que es un centro que vamos a empezar a construir en breve en el 22@, donde hemos hecho una labor de diseño de una habitación específica con el que hemos hecho un trabajo de ensayo a escala real tanto con usuarios reales como con trabajadores, para confirmar que ese diseño realmente encajaba con las necesidades del nuevo centro y finalmente este diseño se va a aplicar en el edificio, por lo que la experiencia con los profesionales, pacientes y usuarios nos confirma que en la línea en que vamos el diseño es correcto. Antes de poder implantar algo, nos gusta poder comprovar que va a funcionar.”

Gracias por explicarnos vuestros valores, es muy interesante ver la importancia que dais a la innovación y a la inteligencia colectiva en vuestros proyectos. Poner en el centro de los proyectos al usuario, mirar hacia adelante, arriesgarse y trabajar en equipo son algunas de las palabras que nos quedan en la cabeza después de esta entrevista. Un placer poder conocer mejor a PMMT.